La Suerte del Gato

por chichibas


Y es que sin lugar a dudas cuando no quieres sucede y cuando quieres no es lo que deseas. Hace algunos meses, precisamente durante el inicio del Covid, una familia de gatos llegó a nuestra casa, casi a punto de la tragedia. Un macho y tres hembras una de ellas con dos gatitos, pensamos que habían sido abandonados, pero se nos hizo raro que fuera toda la familia, me parece que también una tía estaba en el grupo, pues bien lo interesante del tema es que era una familia de gatos blancos y de ojos azules y amarillos que según entiendo son características de gatos sordos, se veían algo maltratados, pero aun así decidimos adoptarlos.

Después de revisarlos, desparasitarlos, vacunarlos y alimentarlos nos pusimos la tarea de darles nombre, el macho alfa sería Augusto; la hembra, concubina principal, Lucrecia, la Tia Anita y la otra Ceci, como en un sorteo, bien pudimos nombrarles según nuestros conocidos, amigos o familiares pero como que se notaría el parecido. Augusto como todo macho dominante, era el mas agresivo, el que comía primero y el más peleonero, las hembras algo sumisas y temerosas esperaban su turno y las dos crías algo alejadas. Una de estas crías tenía los ojos azules super intensos y por supuesto nos llamó la atención, mientras los demás gatos hacían lo suyo, este se la pasaba mirando la pared de espaldas a los demás y por mas ruido que hiciéramos no se alteraba, fue ahí cuando nos dimos cuenta que era sordo e inmediatamente se volvió nuestro preferido. Los demás gatos se fueron adaptando y el gatito de ojos azules "Jacinto" paso a ser parte de nuestra familia, entro a la casa, comía dentro de la casa mientras los demás afuera, Jacinto tenía su plato propio de color acero y un lugar especial para dormir y es que siempre fue muy silencioso, no hablaba, perdón, no maullaba. Al paso de los meses (años para los gatos) creció y se convirtió en el rey de la casa, andaba a sus anchas y comía a cualquier hora, todo un señorito , le compramos sus collares y una cosa muy curiosa, siempre muy atento a nuestros movimientos ahuyentó a todos los ratones, y cucarachas parecían de su predilección, después de comer pues se saboreaba una o dos. Pero todo tuvo su precio, fue al único que castramos y no le permitimos salir de la casa, ahora se la pasa durmiendo como un perfecto huev..., que más haría? sino dormir todo el día, su pelaje luce impecable a diferencia de sus parientes que no están tan mal. Sin lugar a dudas se nota la crianza, todo se lo debe a la suerte.

Artículo Seleccionado
Próximamente habrá aquí nuevas entradas
Sigue en contacto...
Artículos Recientes
Archivo
Buúsqueda y Categoría
No hay tags aún.
Síguenos
  • Facebook Social Icon
  • Twitter Social Icon
  • Google+ Social Icon